Mujer que mantiene relaciones sexuales a cambio de dinero u otra compensación material; prostituta.
En sentido figurado o coloquial, persona que vende o sacrifica sus principios, lealtades o convicciones por interés propio. Este uso suele ser despectivo.
Como insulto, término empleado para ofender, despreciar o desacreditar a una mujer, a menudo sin relación alguna con la prostitución.